La Ramona es un universo orgánico y magnético. Compositora, cantante, performer y directora creativa, concibe cada proyecto como una creación integral donde la música, la narrativa, el lenguaje audiovisual y la dirección de arte convergen en una misma experiencia emocional.
Su puesta en escena dialoga con el teatro, el cabaret, el soul y el performance contemporáneo. Cada concierto es una experiencia inmersiva donde el cuerpo, la voz, el vestuario, la iluminación y la dramaturgia cuentan una misma historia.
Su trabajo nace de vivencias profundamente personales y aborda temas como el amor, la pérdida, la salud mental, el abuso sexual, la violencia y la transformación humana, convirtiendo experiencias íntimas en relatos universales que invitan al público a reconocerse, cuestionarse y encontrar nuevas formas de comprenderse.
La Ramona es un universo orgánico y magnético. Compositora, cantante, performer y directora creativa, concibe cada proyecto como una creación integral donde la música, la narrativa, el lenguaje audiovisual y la dirección de arte convergen en una misma experiencia emocional.
Su puesta en escena dialoga con el teatro, el cabaret, el soul y el performance contemporáneo. Cada concierto es una experiencia inmersiva donde el cuerpo, la voz, el vestuario, la iluminación y la dramaturgia cuentan una misma historia.
Su trabajo nace de vivencias profundamente personales y aborda temas como el amor, la pérdida, la salud mental, el abuso sexual, la violencia y la transformación humana, convirtiendo experiencias íntimas en relatos universales que invitan al público a reconocerse, cuestionarse y encontrar nuevas formas de comprenderse.
Hotel Amor no es solo un álbum: es un universo narrativo y una arquitectura emocional construida canción a canción. Cada sencillo representa una habitación distinta, un espacio donde el público puede entrar, habitar una emoción y reconocerse en ella.
En diálogo con la libertad estructural de obras como Rayuela de Julio Cortázar, el proyecto propone diferentes maneras de ser recorrido. Puede experimentarse siguiendo el orden concebido por la artista o explorarse libremente, permitiendo que cada persona construya su propio camino. Ambos recorridos revelan una lectura distinta, pero tejen una misma historia.
El universo de Hotel Amor se expande más allá de la música. Cada canción dialoga con una pieza audiovisual, un libro y una propuesta escénica, ampliando la narrativa desde distintos lenguajes y consolidando una obra transmedia en constante evolución.
Más que escucharse, Hotel Amor se recorre, se habita y se interpreta desde la experiencia de quien entra en él.
Hotel Amor no es solo un álbum: es un universo narrativo y una arquitectura emocional construida canción a canción. Cada sencillo representa una habitación distinta, un espacio donde el público puede entrar, habitar una emoción y reconocerse en ella.
En diálogo con la libertad estructural de obras como Rayuela de Julio Cortázar, el proyecto propone diferentes maneras de ser recorrido. Puede experimentarse siguiendo el orden concebido por la artista o explorarse libremente, permitiendo que cada persona construya su propio camino. Ambos recorridos revelan una lectura distinta, pero tejen una misma historia.
El universo de Hotel Amor se expande más allá de la música. Cada canción dialoga con una pieza audiovisual, un libro y una propuesta escénica, ampliando la narrativa desde distintos lenguajes y consolidando una obra transmedia en constante evolución.
Más que escucharse, Hotel Amor se recorre, se habita y se interpreta desde la experiencia de quien entra en él.